Ayer fue mi cumpleaños, y al soplar las velas de la tarta pedí no tener que hacer las cosas que me incomodan hacer.
Para mi sorpresa, esta mañana, cuando me he despertado, además de asustarme me he encontrado con otro ser igualito a mí. Estaba sentado frente a mí en la silla del escritorio. No me lo podía creer, no tenía ni un solo defecto, ni tan siquiera su forma de andar o su voz eran distintas.
Entonces él antes de que yo abriese la boca, ha interrumpido mi palabra y me ha dicho: Ayer un mago muy sabio me creó al escuchar tu deseo y me ha enviado a ti para que yo realice eso que tanto te molesta hacer, asi que dime lo que quieras que haga y yo lo haré por ti.
Al escuchar sus palabras, sin cortarme ni un pelo le he respondido a su explicación: “Bien, entonces, si no te importa, me gustaría quedarme un rato más en la cama así que deberías sustituirme en el colegio.”
—Como quieras — me ha contestado él.
Yo me he quedado unas horas más durmiendo y después me he levantado. Ya era la hora de la comida, y entonces me he encontrado a mi nuevo compañero en la cocina. Me ha informado de lo ocurrido por la mañana y después le he dicho que se tomara un decanso, que ya me iría yo a la escuela por él. Después me he marchado.
Éste ser no sé si me estará facilitando mucho la vida más de lo que yo me esperaba porque aunque me haya quitado todo el trabajo, por el camino ha quedado con la chavala que a mi me gusta sin que yo me enterase; porque él no me lo ha contado, pero ella si, y encima está encantada. Supongo que se la querría quedar para él solito sin avisarme, al fin y al cabo somos dos mentes distintas.
Al darme cuenta de el problema que esto nos causaba le he dicho: Será mejor para ambos que te marches a vivir a otra parte, no me haras falta. Intentaré resolver todos mis problemas yo solo o con ayuda de más gente, pero no de mi clon. Al fin y al cabo tendré que aprender a hacer todo, lo que me guste y lo que no, porque no te tendré siempre a mi lado.